Hiperpotasemia; grave complicación en personas con diabetes
La hiperpotasemia es una condición en la que el nivel de potasio en la sangre está más alto de lo normal. Aunque el potasio es un mineral esencial para el buen funcionamiento del corazón, los músculos y los nervios, tenerlo en exceso puede ser peligroso. Las personas con diabetes, especialmente aquellas con problemas renales, tienen un riesgo mayor de desarrollar esta complicación.
El potasio ayuda a mantener el ritmo cardíaco estable y a que los músculos se contraigan correctamente. Normalmente, los riñones eliminan el exceso de potasio a través de la orina. Sin embargo, cuando los riñones no funcionan bien, este mineral se acumula en la sangre. En las personas con diabetes mal controlada, el daño renal es una complicación común, y esa es una de las principales causas de hiperpotasemia.
Además, algunos medicamentos usados en la diabetes o en la presión alta, como los inhibidores de la ECA o los antagonistas de los receptores de angiotensina (ARA II), pueden elevar los niveles de potasio. También la insulina, una hormona clave en el metabolismo de la glucosa, participa en el movimiento del potasio dentro de las células. Cuando hay falta de insulina o resistencia a su acción, el potasio permanece en la sangre, contribuyendo a la hiperpotasemia.
Los síntomas pueden variar según la gravedad, y a veces no se presentan de inmediato. En casos leves, la persona puede sentirse cansada o débil. Cuando los niveles de potasio aumentan más, pueden aparecer palpitaciones, calambres, entumecimiento, dificultad para respirar o incluso arritmias graves. Por eso, es importante que las personas con diabetes se realicen análisis de sangre periódicos que incluyan la medición del potasio.
El diagnóstico se hace mediante un análisis de sangre. Si se detecta un nivel alto de potasio, el médico buscará la causa exacta: puede ser por insuficiencia renal, por descontrol en la glucosa o por algún medicamento. En ocasiones se requieren estudios adicionales, como un electrocardiograma, para revisar si el corazón está siendo afectado.
El tratamiento depende de la causa y del nivel de potasio. Si la elevación es leve, bastan ajustes en la alimentación y en los medicamentos. Se suele recomendar que se limite el consumo de alimentos ricos en potasio, como plátano, naranja, jitomate, papa, espinaca o aguacate. Cuando el nivel es alto o hay riesgo cardíaco, el tratamiento puede incluir medicamentos que ayuden a eliminar el potasio, infusiones de insulina o incluso diálisis, si los riñones no funcionan adecuadamente.
Para las personas con diabetes, la mejor manera de prevenir la hiperpotasemia es mantener un buen control del azúcar en la sangre, acudir a sus revisiones médicas y no suspender ni cambiar los medicamentos sin indicación profesional.
