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¿El azúcar pone hiperactivos a los niños? La ciencia te explica


¿El azúcar pone hiperactivos a los niños? La ciencia te explica

Después de una fiesta infantil es común escuchar frases como: "Ya no le den más pastel porque se va a poner hiperactivo". Durante muchos años se ha creído que el azúcar hace que los niños corran, griten y no puedan quedarse quietos. Pero ¿qué dice realmente la ciencia?

La respuesta puede sorprenderte: los estudios realizados hasta ahora no han encontrado pruebas sólidas de que el azúcar, por sí solo, provoque hiperactividad en la mayoría de los niños.

Entonces, ¿por qué parece que sí ocurre? La explicación está en el contexto. Los dulces suelen consumirse en cumpleaños, reuniones familiares, ferias o días de fiesta, lugares donde los niños están emocionados, juegan con otros y tienen mucha energía. Es fácil pensar que el culpable fue el azúcar, cuando en realidad el ambiente también influye mucho en su comportamiento.

Incluso algunos estudios han mostrado que muchos padres creen que sus hijos están más inquietos cuando les dicen que consumieron azúcar, aunque en realidad hayan recibido un alimento sin azúcar. Esto sugiere que nuestras expectativas también pueden afectar la forma en que interpretamos el comportamiento de los niños.

Eso no significa que el azúcar sea un alimento saludable. Consumir grandes cantidades de bebidas azucaradas, dulces y postres aumenta el riesgo de caries, sobrepeso, obesidad y, con el paso del tiempo, enfermedades como la diabetes tipo 2 y problemas del corazón. Por eso, los especialistas recomiendan limitar el consumo de azúcares añadidos y ofrecer una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas.

También hay que recordar que algunos niños pueden ser más sensibles a ciertos alimentos o bebidas con cafeína, colorantes o estimulantes, pero eso es diferente a decir que el azúcar causa hiperactividad.

Un metaanálisis publicado en JAMA (Wolraich et al., 1995) revisó los ensayos clínicos disponibles y concluyó que el azúcar no afecta el comportamiento ni el rendimiento cognitivo de los niños.

Revisiones posteriores, incluida una publicada en Neuroscience & Biobehavioral Reviews, llegaron a conclusiones similares: la evidencia no apoya la idea de que el azúcar cause hiperactividad en niños sanos.

La American Academy of Pediatrics también señala que no existe evidencia sólida de que el azúcar cause hiperactividad, aunque recomienda limitar su consumo por otras razones de salud.

En otras palabras, el mito de que el azúcar vuelve hiperactivos a todos los niños no está respaldado por la evidencia científica. Lo que sí está demostrado es que consumir demasiada azúcar puede afectar la salud, por lo que lo mejor es disfrutar los alimentos dulces con moderación y mantener hábitos saludables desde la infancia.