¿Por qué los mosquitos te prefieren a ti?
¿Alguna vez has estado en una reunión al aire libre donde una persona termina llena de piquetes mientras las demás apenas reciben uno o dos? Si te ha pasado, no es tu imaginación. La ciencia ha demostrado que los mosquitos sí tienen sus "personas favoritas".
Uno de los factores más importantes es el dióxido de carbono (CO₂) que exhalamos al respirar. Los mosquitos pueden detectarlo a varios metros de distancia y lo utilizan para encontrar a sus víctimas. Por eso, las personas más grandes, quienes hacen ejercicio o las mujeres embarazadas suelen atraer más mosquitos, ya que producen más CO₂.
El olor corporal también influye. Nuestra piel está cubierta por millones de bacterias que transforman el sudor en diferentes sustancias químicas. Cada persona tiene una combinación única, como una especie de "perfume natural". Algunos de esos olores resultan especialmente atractivos para los mosquitos.
La temperatura corporal es otro factor. Después de hacer ejercicio o durante los días calurosos, el cuerpo desprende más calor, lo que facilita que estos insectos nos localicen.
Incluso el grupo sanguíneo podría desempeñar un papel. Algunos estudios sugieren que las personas con sangre tipo O reciben más picaduras que las de tipo A, aunque este factor parece ser menos importante que el olor corporal o el dióxido de carbono.
¿Y el famoso mito de que los mosquitos prefieren a quienes comen mucho azúcar o plátano? Hasta ahora, no existen pruebas científicas sólidas que demuestren que esos alimentos aumenten el riesgo de sufrir más picaduras.
Si quieres reducir las posibilidades de convertirte en el "imán de mosquitos" del grupo, usa repelente, viste ropa de manga larga cuando sea posible y elimina los recipientes con agua estancada cerca de tu casa, ya que son los lugares donde los mosquitos depositan sus huevos.
La próxima vez que alguien diga: "¡Siempre me pican a mí!", probablemente tenga razón. La cantidad de dióxido de carbono que exhala, el olor de su piel, su temperatura corporal e incluso su tipo de sangre pueden hacerla mucho más atractiva para estos insectos. Después de todo, para un mosquito, no todas las personas tienen el mismo sabor… aunque no sea por la sangre, sino por las señales químicas que emite el cuerpo.
