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El síndrome del corazón roto existe. La ciencia te explica.


El síndrome del corazón roto existe. La ciencia te explica.

Perder a un ser querido, recibir una mala noticia, sufrir un accidente o vivir un estrés intenso puede afectar mucho más que las emociones. En algunas personas, estas situaciones desencadenan un problema conocido como síndrome de Tako-Tsubo o síndrome del corazón roto.

Este trastorno provoca que una parte del corazón deje de contraerse con normalidad de forma temporal. Como consecuencia, la persona puede presentar dolor en el pecho, falta de aire, sudoración o sensación de desmayo, síntomas muy parecidos a los de un infarto.

La diferencia es que, en el síndrome de Tako-Tsubo, las arterias coronarias generalmente no están obstruidas. Los especialistas creen que el problema ocurre porque una descarga muy intensa de hormonas del estrés, como la adrenalina, afecta temporalmente el funcionamiento del músculo cardíaco.

Aunque suele relacionarse con emociones negativas, también puede aparecer después de una gran alegría, una sorpresa inesperada o un acontecimiento muy emocionante. Por eso, cualquier situación que provoque un estrés físico o emocional intenso puede actuar como desencadenante.

Este síndrome es más frecuente en mujeres después de la menopausia, aunque también puede presentarse en hombres y en personas más jóvenes.

La buena noticia es que la mayoría de los pacientes se recupera por completo en días o semanas con el tratamiento adecuado. Sin embargo, eso no significa que deba tomarse a la ligera. En algunos casos pueden presentarse complicaciones importantes.

Por eso, nunca se debe asumir que el dolor en el pecho se debe únicamente al estrés o a un disgusto. Si una persona presenta dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar o desmayo, debe buscar atención médica de inmediato.Solo un profesional puede determinar si se trata de un infarto, del síndrome de Tako-Tsubo u otro problema del corazón.

Las emociones forman parte de la vida, pero también tienen efectos sobre el cuerpo. El síndrome del corazón roto es un recordatorio de que la salud emocional y la salud cardiovascular están mucho más conectadas de lo que muchas personas imaginan.