Tu bebé llora, se pone rojo y puja para hacer popó… ¿qué está pasando?
Ver a un bebé hacer fuerza, ponerse rojo, llorar e incluso parecer desesperado antes de evacuar puede ser angustiante. Muchos padres piensan de inmediato que tiene estreñimiento, pero en algunos casos se trata de un problema diferente llamado disquecia del lactante.
La disquecia ocurre porque el bebé todavía está aprendiendo a coordinar los músculos que intervienen en la evacuación. Para expulsar las heces necesita aumentar la presión dentro del abdomen y, al mismo tiempo, relajar el esfínter del ano. En los primeros meses de vida esa coordinación aún no está completamente desarrollada.
Por eso, el bebé puede pujar y llorar durante varios minutos antes de lograr evacuar. Aunque la escena es preocupante, generalmente las heces son blandas y salen sin dificultad una vez que el esfínter se relaja. Esa es una de las principales diferencias con el estreñimiento, en el que las evacuaciones suelen ser duras, secas o en forma de pequeñas bolitas.
La disquecia suele aparecer en los primeros meses de vida y desaparece por sí sola conforme el bebé madura y aprende a coordinar mejor estos movimientos. No es una enfermedad ni significa que exista un problema en el intestino.
Lo más importante es mantener la calma y evitar remedios que no sean necesarios. No se recomienda estimular el ano con termómetros, hisopos o supositorios, ni administrar laxantes sin indicación médica, ya que estas medidas pueden interferir con el aprendizaje natural del bebé.
También conviene continuar con la alimentación habitual y permitir que el proceso ocurra de forma espontánea. En la mayoría de los casos solo se necesita paciencia.
Aunque la disquecia suele ser un proceso normal del desarrollo, el médico puede confirmar el diagnóstico y descartar otras causas de dificultad para evacuar. Es recomendable consultar con el pediatra si las heces son duras, hay sangre en las evacuaciones, el bebé presenta vómitos persistentes, fiebre, distensión importante del abdomen, deja de comer, no aumenta de peso adecuadamente o el problema persiste y genera dudas.
