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La ciencia acaba de dar un paso histórico contra el Alzheimer


La ciencia acaba de dar un paso histórico contra el Alzheimer

Durante décadas, los tratamientos contra el Alzheimer se habían concentrado principalmente en aliviar algunos de sus síntomas. Pero esto comenzó a cambiar con la llegada de medicamentos capaces de actuar sobre una de las características de la enfermedad: la acumulación de la proteína beta-amiloide en el cerebro.

Uno de ellos es lecanemab©, un medicamento que demostró retrasar el avance del deterioro causado por el Alzheimer en personas que se encuentran en las primeras etapas de la enfermedad.

Según un estudio publicado en The New England Journal of Medicine, que incluyó a 1,795 personas con Alzheimer temprano, quienes recibieron lecanemab© presentaron, después de 18 meses, un deterioro cognitivo y funcional aproximadamente 27% menor que quienes recibieron placebo.

Esto no significa que el medicamento detenga la enfermedad ni que recupere las capacidades que ya se han perdido. Su objetivo es hacer más lento su avance.

¿Cómo funciona?

Lecanemab© es un anticuerpo que se une a diferentes formas de beta-amiloide y ayuda al organismo a eliminarlas del cerebro. En el estudio publicado en The New England Journal of Medicine, también se observó una importante reducción de la cantidad de amiloide cerebral en las personas que recibieron el medicamento.

Japón fue uno de los primeros países en aprobarlo. El Ministerio de Salud japonés autorizó lecanemab© en septiembre de 2023 y comenzó a utilizarse en el país el 20 de diciembre de ese mismo año.

Y la historia no termina ahí. Japón también aprobó posteriormente donanemab©, otro medicamento dirigido contra la beta-amiloide. El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón autorizó su uso en septiembre de 2024 para personas con deterioro cognitivo leve o demencia leve causada por Alzheimer.

Estos tratamientos representan un cambio importante porque, por primera vez, existen medicamentos que han demostrado modificar parcialmente el ritmo de progresión del Alzheimer.

Sin embargo, no son adecuados para todas las personas con Alzheimer. Están destinados principalmente a quienes se encuentran en fases tempranas y tienen evidencia de acumulación de beta-amiloide. Además, requieren estudios y vigilancia médica porque pueden provocar efectos secundarios, incluyendo inflamación o pequeños sangrados en el cerebro.

Por eso, aunque todavía estamos lejos de hablar de una cura, estos medicamentos abren una nueva etapa en la lucha contra el Alzheimer: en algunos pacientes, es posible hacer que la enfermedad avance más lentamente.