La “amiba comecerebros”: la verdad detrás de su nombre aterrador
En septiembre de 2026, un hombre de 34 años murió en Mérida, Yucatán, después de desarrollar una infección cerebral causada por Naegleria fowleri, conocida popularmente como la “amiba comecerebros”. El hombre realizaba actividades acuáticas en un lago artificial donde posteriormente las autoridades también detectaron la presencia de esta amiba. El lugar fue cerrado.
Pero, ¿qué es exactamente esta “amiba” y por qué puede llegar al cerebro?
Naegleria fowleri no es una bacteria ni un virus. Es una amiba de vida libre, un organismo microscópico que vive naturalmente en la tierra y en aguas dulces templadas o calientes, como lagos, estanques, ríos y aguas termales.
La infección ocurre de una manera muy específica: cuando agua contaminada entra por la nariz. Esto puede suceder al nadar, bucear o saltar al agua. Desde las fosas nasales, la amiba puede desplazarse hacia el cerebro a través de los nervios relacionados con el olfato.
Y aquí está el origen de su escalofriante apodo.
Una vez que llega al cerebro, Naegleria fowleri puede destruir tejido cerebral, provocando una enfermedad llamada meningoencefalitis amebiana primaria. Por eso se le conoce como la “amiba comecerebros”. No es simplemente un nombre llamativo: describe, de manera coloquial, lo que puede ocurrir cuando el organismo alcanza el tejido cerebral.
Los primeros síntomas suelen parecerse a los de otras infecciones: dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómitos. La enfermedad puede avanzar rápidamente y posteriormente provocar rigidez en el cuello, confusión, convulsiones, alucinaciones, coma y, en la mayoría de los casos, la muerte.
Sin embargo, hay algo muy importante: la infección es extraordinariamente rara. En Estados Unidos, por ejemplo, se registraron 180 casos entre 1937 y 2025, con entre cero y ocho casos por año.
Tampoco se transmite de persona a persona ni se contrae por beber agua contaminada. El principal riesgo ocurre cuando el agua entra por la nariz.
Para reducir el riesgo al entrar en agua dulce templada, especialmente en lugares naturales, se recomienda evitar que el agua entre por la nariz y utilizar una pinza nasal al bucear o saltar al agua.
El nombre puede ser aterrador. La infección es real y muy grave. Pero también es extraordinariamente poco frecuente.
